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LA LOTERIA DEL AMOR Capítulo 02: Una buena chica

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LA LOTERIA DEL AMOR Capítulo 02: Una buena chica

Mensaje por DarkSyaoran el Vie Ene 22, 2010 7:36 pm

Sólo la valentía y el sentido de justicia del buen Li Shaoran puede ser igualado por la bondad y los buenos sentimientos del segundo personaje de esta simpática historia.

Su nombre, SAKURA Kinomoto...

Y es que este personaje, a la par con el correcto oficial Li Shaoran, también podía hacer magia. Ella la usaba con total responsabilidad y sólo cuando era necesario, aunque ella no era policía, siempre encontraba la oportunidad de usar sus poderes mágicos cuando las circunstancias lo requerían.

Pero la vida de la noble Sakura era muy distinta a la que vivía Li Shaoran. Sus días eran muy complicados y difíciles, en su trabajo como también en el pago de sus estudios.
Habían días en que Sakura declaraba que era la chica con menos suerte en el mundo.
Que equivocada estaba: ya que nada hará desaparecer su bondad y su nobleza, virtudes muy apreciadas por las personas que ella conoce.

Pero un día, cuando Sakura asistía (como de costumbre) a la Universidad de Tomoeda City donde estudiaba, el Rector de aquel recinto la sorprende con una noticia muy desagradable.

-Rector (serio): “Srta. Kinomoto, la mande llamar porque Ud. adeuda los pagos de dos bimestres y me apena comunicarle que ya no podrá estudiar hasta que pague lo que le debe a la Universidad”
-Sakura (triste): “Pero Sr. Rector, he estado teniendo problemas de dinero por eso he decidido trabajar horas extras para pagar mis estudios. Le ruego me de un poco más de tiempo para reunir el dinero, por favor...”
-Rector: “Entiendo su situación, créeme. Por la gran amistad que tuve con su padre, el buen Prof. Fujitaka Kinomoto, yo sería muy comprensivo con usted, Srta. Kinomoto, pero no puedo hacer nada con la junta directiva de la Universidad, ellos me presionan para que haga este tipo de trabajo que no me gusta, así que entienda que no puedo darle más tiempo, créame de verás que lo siento mucho, Srta. Kinomoto...”
-Sakura (al borde del llanto): “Pero, ahora... ¿Qué voy a hacer?”
-Rector: “Mmmm, lo único que Ud. podría hacer es separar su vacante, aunque tendrá que repetir todo lo ciclo de nuevo”
-Sakura (sorprendida): “¡¡¡Que...!!! Volveré a cursar el segundo ciclo de nuevo. No, no puede ser”
-Rector: “Es la única alternativa, Srta. Kinomoto... si Ud. no hace eso, la Universidad no la aceptará como una de sus estudiantes y a mí me apenaría mucho que ya no estudiara aquí, ya que es una buena y dedicada estudiante”
-Sakura (resignada): “Si eso es lo único que me queda por hacer, no tengo otra opción que aceptar. Dígame ¿Hasta cuando tengo plazo para separar mi vacante?”
-Rector: “Hasta pasado mañana”
-Sakura: “¡¡¡Pasado mañana...!!! Pero Sr. Rector, a mí me pagan dentro de 5 días”
-Rector: “Lamento no poder ayudarla más, Srta. Kinomoto, pero si no trae el dinero para dentro de dos días, usted dejará de pertenecer a esta Universidad, no lo digo yo, es decisión de la junta directiva y no puedo estar en desacuerdo con ellos, Ud. me entiende verdad...”

Repentinamente, al viejo Rector le dio un ataque de tos. Sakura le sirve inmediatamente un vaso con agua que estaba cerca del despacho del rector.

-Sakura: “Tome Sr. Rector... esto le hará bien”
-Rector: “Muchas gracias hija...”
Después de calmar su tos, el Rector siguió conversando con Sakura.

-Rector: “Muy bien, continuemos... mire Srta. Kinomoto, le daré un plazo de cuatro días para que pueda conseguir el dinero, de lo contrario, usted ya sabe lo que pasará...”
-Sakura: (triste): “Sí señor...”
-Rector (mirando a Sakura): “Vamos, no te aflijas hija. Al menos no ha perdido ese buen carácter que tiene. Por algo eres la hija de mi buen amigo, el Prof. Fujitaka Kinomoto”
-Sakura (con la mirada abajo): “Muchas gracias Sr. Rector, le agradezco mucho el gran esfuerzo que está haciendo por mí... me tengo que ir”
-Rector (sorprendido): “Espere, Srta. Kinomoto...”

La noble Sakura corre desesperadamente y mientras lo hacía, sus lágrimas se dejaban ver de sus lindos ojos. Tal noticia le había bajado la moral a Sakura, se sentía devastada, su futuro estaba por desaparecer si no pagaba para separar su vacante. Su trabajo le era insuficiente para pagar sus gastos universitarios.

Ella seguía aferrada a la idea de ser una chica con muy mala suerte. Pero Sakura tiene en su corazón una gran bondad y sentido común, virtudes que también tenían sus fallecidos padres.
Mientras Sakura seguía atormentándose pensando en su mala suerte, algo inesperado sucede.

“Sakura... Sakura... Sakura”

Sakura escuchó dos voces muy conocidas e infinitamente queridas por ella.

-Sakura (sollozando): “Mamá... Papá... son ustedes”

Eran las cálidas voces de Nadeshiko y Fujitaka Kinomoto, sus padres.
Sakura veía a sus recordados padres sentados en una banca. Ella se acercó y se sentó en medio de ellos.

-Nadeshiko (sonriente): “Mi pequeña Sakura, deja de llorar...”
-Fujitaka (sonriente): “Sí hija, no te aflijas por lo que ha sucedido, ya verás que pronto llegarán aquellos días de confort que tanto tu hermano Touya como tú desean”
-Sakura (deprimida): “Pero, Papá, Mamá... es que todo me ha salida mal, he tenido muy mala suerte, nada me sale bien...”
-Fujitaka: “Tonterías hija, la mala o buena suerte no existen, sino como uno mismo hace las cosas, la determinación y la confianza hacen que superemos los malos momentos”
-Nadeshiko: “Sí hija, tu padre tiene razón. Deja de pensar que tienes mala suerte, tu tienes adentro unos buenos sentimientos que te harán salir de estos difíciles momentos, ya verás que pronto vendrán días mejores ”

Las palabras de sus recordados padres le devolvían la tranquilidad a la triste Sakura, por nada del mundo ellos permitirían que su querida hija se pierda en su tristeza.

-Sakura (cerrando sus ojos): “Muchas gracias... Papá... Mamá...”

Al abrir los ojos, Sakura ve a sus padres de pie, abrazados el uno al otro.

-Fujitaka y Nadeshiko: “Te amamos Sakura, a ti y a tu hermano. Y no te preocupes, todo saldrá bien..."
-Sakura (llorando): “Yo también los amo mucho... Papá... Mamá...”

Las imágenes de su padre y su madre se desvanecieron ante sus ojos.
Después de la aparición de sus padres, Sakura se sentía más tranquila para afrontar los difíciles días por las que vivía, olvidando los malos ratos que tuvo con la noticia del Rector.
Ya de mejor ánimo, Sakura se levantó de aquel banco y siguió su camino. Ella se dirigía a su casa para tomar un forzado descanso, ya que no pudo entrar a clases. El día de hoy tenía descanso en su trabajo, pero mañana, volvería a las labores.

Sakura trabaja como camarera en un restaurante llamado Domo Arigato, un restaurante de comida rápida. Y no sólo ella trabaja allí, su mejor amiga Tomoyo Daidouji es la segunda camarera. Su hermano también trabaja en ese restaurante, era el lavaplatos y a veces hace de mesero y Yukito es el Cheff principal.

Sakura seguía caminando tranquilamente, pero, al estar a dos edificios para llegar a la gran avenida principal, distingue a lo lejos a un pequeño niño jugando con su pelota. Cuando el niño patea su pelota, accidentalmente ésta va a dar a la avenida. El niño tenía intenciones de recuperar su pelota y decide cruzar la peligrosa avenida.
Sakura observa como la vida de ese pequeño niño corría peligro.

-“Dios mío... ese pequeño niño corre peligro” pensaba Sakura muy asustada.

Sin tiempo que perder, Sakura decide usar su magia ante tal peligroso suceso.
Afortunadamente, no había nadie donde se encontraba parada, así que sin tiempo que perder, Sakura saca su llave mágica y la activa.

-Sakura: “Llave que guardas el poder de mi estrella, muestra tu verdadera forma ante Sakura, quien aceptó esta misión contigo. LIBÉRATE...!!!”

Inmediatamente Sakura saca una carta de su bolsillo.

-Sakura: “Tiempo...!!!”

Los poderes mágicos de esta carta logra paralizar el tiempo y Sakura aprovecha esto para correr velozmente hacia el pequeño infante.
Faltando pasar un edificio para llegar a la gran avenida, Sakura siente que el poder de Tiempo poco a poco iba retornando, así que, corrió lo más rápido que pudo.
Felizmente, Sakura coge al pequeño niño y a su pelota y, en un instante, llega a la vereda justo a tiempo.
El tiempo siguió su curso y Sakura había salvado la vida de ese pequeño niño.
Después de recuperar el aliento, debido a la gran corrida que hizo, Sakura se le acerca al pequeño niño.

-Sakura (con una sonrisa): “Oye niño, no es correcto que estés jugando sólo en la calle”
-Niño: “Discúlpeme Señorita”
-Sakura: “No hay problema, pero recuerda, las calles son muy peligrosas, así que no debes jugar en la calle ni cruzar la avenida, a no ser que estés con tus padres, si...”
-Niño: “Gracias por salvarme, Señorita...”
-Sakura (sorprendida): “Eehh, bueno yo... pero no se lo digas a nadie, me lo prometes”
-Niño: “Sí señorita...”
-Sakura (sonriente): “Adiós niño... cuídate”

Después de hablar amenamente con él, Sakura y el inocente niño toman diferentes caminos.
Sakura sentía como si la buena acción que hizo le daba un segundo aire de optimismo.
Afortunadamente, nadie presenció el hecho.

Al llegar a su casa, Sakura encuentra a su hermano en compañía de Yukito. Al ver el rostro de Touya, ella decide no contarle la desagradable noticia que le dio el Rector de la Universidad porque ella pensó en no preocupar a su hermano mayor.
Sakura intentó controlarse, pero la tristeza no la dejó...

-Sakura (un poco desanimada): “Hola Hermano... hola Yukito”
-Yukito (sonriente): “Hola Sakura...”
-Touya: “Que tal, monstruo...”

Sakura sólo atinó a ir a su habitación.

-Yukito: “Sakura está muy desanimada y parece que ha llorado ”
-Touya (extrañado): “Sí, tienes razón... ni siquiera me regañó porque le dije monstruo”
-Yukito: “Porqué no la vas a ver”
-Touya: “Sí, subiré a verla. Veré que cosa le ocurrió. Discúlpame Yuki...”
-Yukito: “No hay problema. Yo prepararé unos deliciosos camarones fritos, quizás con eso se alegre la pequeña Sakura”
-Touya: “Te lo agradezco mucho, Yuki”

Mientras que, en la habitación de Sakura, el pequeño Kero intentaba averiguar que le pasaba a Sakura, pero la deprimida Sakura no le decía nada.

-Kero (preocupado): “Sakura ¿Qué pasa? ¿Qué tienes...? ¿Porqué estas llorando?”

En eso Kero siente que el hermano de Sakura se acercaba, así que se escondió y dejó que su hermano resolviera el problema de Sakura.
Touya sube a su habitación, preocupado por la misteriosa actitud de su hermana menor. Él toca la puerta abre la puerta y al no recibir respuesta, abre la puerta. Él la encuentra triste y llorando, recostada en su cama.

-Touya: “Sakura ¿Qué tienes...?”
-Sakura (triste): “No me pasa nada, hermano”
-Touya: “Vamos Sakura, soy tu hermano... tú sabes muy bien que siempre podrás contar conmigo, se lo prometí a mamá y a papá... a ver, dime ¿Te ocurrió algo el día de hoy?”
-Sakura (llorando): “Bueno... es que... el Rector me dijo que si no pagaba para separar mi vacante, ya no podía estudiar más en la Universidad. Me cuesta creer que voy a repetir el ciclo”
-Touya (abrazando a su hermana): “Pero Sakura, no es tu culpa... Además ¿Porqué no me pediste el dinero? Tú sabes que yo te lo hubiera prestado”
-Sakura (con su mirada triste): “No hermano, ya no causarte más molestias ni pedirte dinero. Si yo deseo trazar mis metas, lo haré por mi misma y por mi esfuerzo. Te agradezco mucho hermano, si no hubiera sido por ti, no hubiera terminado de estudiar mi primer ciclo”
-Touya: “Ya cálmate... te comprendo a la perfección, pero no quiero que pierdas esos ánimos, o acaso ¿Vas a dejar que estas cosas te derroten...?”
-Sakura (mirando a su hermano): “No hermano, no lo permitiré...”
-Touya (sobándole la cabeza a su hermana): “Entonces, ya deja de preocuparte... haré todo lo que esté a mi alcance para ayudarte”
-Sakura: “Muchas gracias, hermano...”
-Touya: “Será mejor que bajes monstruo... Yuki te está preparando tu comida favorita... camarones fritos”
-Sakura (alegre): “¡¡¡Que bien...!!!”

Sakura estaba con la alegría devuelta a su rostro.

-Touya: “Te esperamos en la mesa, monstruo...”
-Sakura (contenta): “Sí... muchas gracias, hermano”

Touya le dibuja una sonrisa a su hermana mayor, y después, sale de su habitación.
En eso, Kero aparece frente a Sakura.

-Kero: “Que bueno que ya recuperaste esa alegría, Sakura”
-Sakura: “Kero, eres tú... bueno, ya estoy más tranquila”
-Kero: “Yo quiero decirte que si tú estás triste o con dificultades, también puedes contar conmigo, Sakura ¿O acaso no somos amigos...?”
-Sakura (apenada): “Muchas gracias Kero. Sí, somos los mejores amigos. Perdóname por haberte ignorado, perdóname sí...”
-Kero: “No te preocupes, me alegra escuchar eso Sakura. Ahora será mejor que comas algo, tienes que tener fuerzas para que mañana puedas trabajar y aguantar a tu jefe”
-Sakura: “Sí Kero, tienes razón...”
-Kero: “Pero, no te olvides de guardarme algo de postre, Sakura”
-Sakura (sonriente y guiñando el ojo): “Sí Kero, te lo prometo”

Gracias a las personas que la quieren, Sakura recuperó su alegría. Ella comprendió que, con la tristeza no se puede superar los momentos difíciles, así que, desde ese momento en adelante, ella tenía intenciones de nunca más dejarse vencer por los malos momentos que vivía, sus buenos sentimientos y el usar sus poderes mágicos con responsabilidad y para el bien de todos, la harían salir adelante.

Sí, así es SAKURA Kinomoto, una chica de buenos sentimientos que se preocupa por todos y con mucha voluntad para superar los problemas que vivía. En pocas palabras... Una buena chica.

DarkSyaoran
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