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LA LOTERIA DEL AMOR Capítulo 13: Un amor de lotería

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LA LOTERIA DEL AMOR Capítulo 13: Un amor de lotería

Mensaje por DarkSyaoran el Vie Ene 22, 2010 8:15 pm

De un momento a otro, Sakura y Shaoran pasaron de experimentar momentos alegres a experimentar desagradables momentos de total injusticia. La irresponsabilidad de un diario llamado The Tomoeda Voice originó que su propia familia no entendiera a Sakura y Shaoran, en cuanto a los nobles actos que habían hecho. Ellos huyeron sin importarles a donde, sólo huyeron.
Las cuatro hermanas de Shaoran parecía no importarles la actitud de su hermano menor, caso contrario era Touya, el hermano mayor de Sakura, él salió a buscarla, pero no pudo encontrarla.

-Touya (preocupado): “¿En dónde estará?”

Touya seguía buscando acompañado por el tranquilo Yukito Tsukishiro.
En ese mismo momento y en otro lugar, en el puerto de Tomoeda City, se encontraba Sakura, triste y llorando. Ella contemplaba a medias el mar, el puente de Tomoeda City y la luna de color celeste cielo.

-“Porqué?... porqué pasó esto? Acaso estuvo mal lo que Shaoran y yo hicimos” pensaba ella llorando.

Mientras que, otro lugar, cerca de allí, en lo alto de un árbol se encontraba Shaoran reposando. Al valiente policía le gustaba subirse a los árboles. Él estaba muy fastidiado con lo que había ocurrido con sus hermanas.

-“Rayos ¿Cómo pudieron decir esas cosas de Sakura? ¿Cómo se atrevieron a insultarla así? Lo único que hicimos fue... ayudar a la gente. Hacer cosas buenas. ¿Qué tiene de malo hacer eso?” pensaba Shaoran muy mortificado.
Mientras tanto, en la casa de Shaoran, las hermanas Li especulaban sobre las cosas que tenían pensado hacer.

-Fanren: “Ese tonto, si sigue así, terminará regalando el dinero a todo el mundo”
-Feimei: “Fanren tiene razón, debemos hacer algo chicas...”
-Shiefa: “Pero ¿Qué podemos hacer?”
-Fuutie: “Necesitamos pensa en algo... intrigante, sin importar que Shaoran sea nuestro hermano... pensemos en algo para poder recuperar el dinero que le dio a esa chica”
-Fanren: “Y ¿Qué sugieres Fuutie?”
-Fuutie: “Pues, no tengo algo en mente... pero esa es la idea”
-Feimei: “Oigan chicas, se acuerdan de aquel hombre que conocimos en la fiesta”
-Shiefa: “Te refieres al Sr. Jack Miyamoto”
-Feimei: “Sí, ese mismo... ¿Por qué no le pedimos consejos?”
-Shiefa: “Ah, pero que buena idea Fei... ese señor nos puede ayudar, recuerden es un contador y también abogado”
-Fanren: “Entonces, llamémoslo... de inmediato”
-Fuutie: “De acuerdo... vaya idea que se ocurrió Fei, gracias a eso, podemos recuperar el dinero que nuestro hermanito le dio a esa mesera”
-Shiefa: “Brindemos por eso, chicas...”
-Todas: “Salud...”

Chocando sus copas llenas de Champagne, las 4 hermanas del policía habían maquinado un plan en contra de Shaoran y Sakura.
La noche se iba acentuando y habían muchas nubes en los cielos, indicando que iba a ver lluvia en Tomoeda City, al notar esto, tanto Sakura como Shaoran decidieron ir a un lugar donde protegerse de la lluvia, claro, que no sea sus propios hogares.
Sakura, que había caminado mucho, llegó hasta una pequeña posada de nombre Bahía Plaza, era humilde y sencilla pero suficiente para pasar una noche.
Sakura entra al lugar y es recibida por la encargada de la posada.

-Encargada: “¿En que puedo ayudarla, Señorita? Desea una habitación...”
-Sakura: “Sí, necesito una habitación...”
-Encargada: “De acuerdo...”

Cuando la encargada la ve, reconoce el rostro de Sakura que había salido en los diarios.
Sakura se percata y, por lo ocurrido con los diarios, se niega a sí misma.

-Sakura: “No soy la camarera, si es lo que está pensando”
-Encargada: “Oh... discúlpeme Señorita, voy a registrarla”
-Sakura: “Está bien...”
De pronto, algo impensado había ocurrido, en esa misma posada había entrado la otra persona afectada por la prensa, el buen oficial Li Shaoran. Él también había buscado un lugar donde pasar la noche de lluvia y, por cosas del destino, fue a dar a aquel lugar donde Sakura había entrado. Vaya coincidencia.
Al entrar, vio a Sakura de espalda en la recepción y se sorprendió mucho.
Cuando Sakura ve que algo había llamado la atención de la encargada, decide voltear y ve al oficial Shaoran parado en la puerta principal, ella no podía creerlo.

-Sakura (asombrada): “Shaoran, eres tú...”

Shaoran le contesta con la mirada. Él se quedó helado cuando la vio.
Después de que ambos se registraron, subieron por las escaleras para dirigirse a sus habitaciones.

En el segundo piso de aquella posada, nuestros conocidos estaban callados y con el asombro de haberse encontrado en aquel lugar, pero el silencio no duraría por mucho tiempo, ya que Shaoran se encargaría de romperlo.

-Shaoran: “Tú... también te enteraste, verdad...”
-Sakura: “Sí... me siento terrible”
-Shaoran: “Sí, yo también”
-Sakura (triste): “Nunca discutí tanto con mi hermano, como lo hice el día de hoy”
-Shaoran: “En cambio yo... mis hermanas me reprocharon como nunca”
-Sakura: “En serio...”
-Shaoran: “Sí...”
-Sakura: “Todo es mi culpa...”
-Shaoran: “No digas eso... no es culpa tuya ni de nadie”
-Sakura: “Acaso hemos hecho algo malo, Shaoran...”
-Shaoran: “Por supuesto que no... y lo sabes. No creas en las tonterías que ese diario publicó”
-Sakura: “Si tienes razón... te confieso que nunca me ha gustado leer los diarios, porque siempre dicen cosas que no son ciertas, y ya ves... tuve razón”
-Shaoran: “Sí, eso es cierto...”
-Sakura: “Al menos tú lo entiendes Shaoran... en cambio mi hermano, no”
-Shaoran: “Ya veo...”
-Sakura: “Y dime... ¿Cómo lo tomaron tus hermanas?”

Shaoran no quería decirle a Sakura que sus hermanas habían dicho cosas terribles de ella.

-Shaoran (con la mirada abajo): “Bueno, ellas... lo tomaron... de la peor manera”
-Sakura: “Oh... ”

En eso, Sakura se detiene.

-Sakura: “Esta es mi habitación Shaoran, la 2d...”
-Shaoran: “El mío es la 2c”
-Sakura: “En serio... pues es la siguiente”
-Shaoran (un poco nervioso): “Bueno... sí”
-Sakura (alegre): “Que bueno... así no estarás lejos cuando te necesite”
-Shaoran (aún nervioso): “Sí... llámame cuando me necesites”
-Sakura (guiñando el ojo): “Sí... claro que lo haré, buenas noches”
-Shaoran: “Buenas noches...”

Shaoran camina a su habitación, que estaba a un paso de la habitación de Sakura.
Al entrar, él sintió algo dentro de su ser que no comprendía, algo nuevo que nunca había sentido y que sólo lo sentía cuando estaba con ella.

-“¿Qué me pasa? ¿Por qué estoy así?” se preguntaba sin hallar respuesta.

En eso, él comienza a hacer memoria desde que la conoció, en aquel restaurante donde había trabajado de camarera, hasta el día de hoy. Él recordaba también, en aquel partido benéfico, cuando ellos se estrellaron y se quedaron viendo el uno al otro.

-“Quizás es ella... la que me ha originado todo esto, pero ¿Qué es esto que siento por ella? pensaba él aún sin hallar la respuesta.

Shaoran recordó cuando sus hermanas la insultaron, diciendo que es de lo peor. Él, en todo momento, la defendió... después de recordar eso, sus mirada de asombro es lo que se veía en el rostro de Shaoran.

-“Aún no puedo entender porque mi corazón late cuando pienso en ella... pero, sólo hay una forma de averiguarlo” pensaba el buen oficial.

Shaoran sale de su habitación, dirigiéndose a la de ella. Él toca la puerta.

-Sakura: “Sí... ¿Quién es?”
-Shaoran: “Eh... so... soy yo”
-Sakura: “Shaoran... en seguida te abriré”

Segundos después, Sakura abre la puerta.

-Sakura (con una sonrisa): “Shaoran... dime ¿Se te ofrece algo?”
-Shaoran (sonrojado): “Bueno... yo”
Al mirarla, Shaoran se sonrojó mucho, el corazón le latía fuerte y estaba nervioso. Sus sospechas estaban confirmadas... él sentía algo por la camarera.

-Shaoran: “Dis... discúlpame... pensé que me habías llamado, yo mejor me voy”
-Sakura: “Espera Shaoran...”

Shaoran se detiene y vuelve a la puerta de la habitación de Sakura.

-Sakura: “A decir verdad, me sentía muy sola en esta habitación, creo que tu compañía me hará bien, como siempre”
-Shaoran: “De veras...”
-Sakura: “Sí... entra”

Al entrar, él vio que su habitación tenía dos camas. El de él sólo tenía una.

-Shaoran: “Tu habitación tiene dos camas...”
-Sakura: “Sí, tal vez la encargada se equivocó... pero no importa”

Sakura lo vuelve a mirar, dejando a Shaoran como la mirada impactada.

-Sakura: “Te agradezco el que hayas venido, Shaoran... me sentía muy sola”
-Shaoran: “Yo también... me sentí sólo, y por eso, decidí venir a verte, Sakura. Yo me encargaré de hacerte compañía por un rato”
-Sakura: “Muchas gracias Shaoran, siempre he disfrutado de tu compañía”
-Shaoran: “Yo también...”
-Sakura: “En serio... pues es un sentimiento mutuo”
-Shaoran (sorprendido): “Sentimiento mutuo...”

En esos momentos, Sakura recordó lo sucedido cuando leyó aquel diario sensacionalista, perdiendo la poca tranquilidad que tenía.

-Sakura: “Aún no lo puedo creer, Shaoran... ni tampoco, aceptar”
-Shaoran: “Sí, lo sé... yo tampoco he podido”
-Sakura: “Ellos embarraron nuestras buenas intenciones Shaoran, mucha gente pensará que lo hicimos para figurar en los diarios”

Sakura estaba a medio llorar. En eso, el policía se le acerca. Ella lo ve y lo abraza.

-Sakura (triste): “Me siento herida, Shaoran.. me hirieron en algo que siempre me ha gustado hacer, ayudar a las personas sin recibir nada a cambio. ¿Cómo pudieron hacer algo así? ¿Por qué?”
-Shaoran: “Vamos Sakura, cálmate...”
-Sakura (llorando): “No puedo Shaoran, no puedo...”

Ante esto, Shaoran intenta tranquilizar a la entristecida Sakura justamente haciéndole recordar todo lo que hicieron.

-Shaoran: “Recuerdas lo que pasó en el parque de diversiones.. muchas personas tenían deseos de llevar a sus hijos, pero no podían... muchas personas querían entrar para divertirse un poco y tampoco podían. Nosotros les dimos esa oportunidad... viste las miradas en sus rostros... las viste Sakura”

Ella recuerda aquel día en el parque de diversiones, donde ellos les pagaron las entradas a la gente no podía pagar o que estaban por los alrededores. Ella recuerda las miradas agradecidas y felices de aquellos hombres, mujeres y niños que entraron al parque de diversiones, gracias a su generosidad.

-Shaoran: “Si eso no te convence, entonces recuerda lo del hospital, donde hicimos reír a muchos niños. Era la primera vez que me disfrazaba de payaso y ese día me preocupé mucho pensando que no lo iba a hacer bien, pero, fuimos capaces de darles a esos desahuciados niños momentos de alegría, de paz. Y ese dinero que donamos... lo recuerdas... servirá para salvar las vidas de muchas personas que lo necesitan”

Sakura recordó aquel bello momento con los niños del hospital.

-Shaoran: “Y lo que pasó hoy jamás lo olvidaré, porque los niños que llevaste al estadio pudieron conocer a sus ídolos, un sueño que un niño siempre quiere cumplir y nosotros hicimos realidad ese sueño, Sakura.. no te dio gusto cuando los niños gritaron contentos nuestros nombres, agradeciéndonos por la oportunidad que le dimos... te haré una pregunta ¿Acaso no valió la pena?”

Sakura pasó de abrazarlo a mirarlo fijamente con sus ojo tristes. Ella había dejado de llorar, gracias a las palabras de Shaoran.

-Sakura: “Sí Shaoran... sí valió la pena. Ahora estoy convencida de que lo que hicimos fue... ayudar”
-Shaoran: “Que bueno... lo has comprendido”
-Sakura: “Y todo gracias a ti... Shaoran”

Sakura lo abraza por segunda vez.

-Sakura: “Gracias a ti, he recuperado el ánimo y las fuerzas para seguir ayudando”
-Shaoran (asombrado): “En serio...”
-Sakura: “Sí... todo esto no nos impedirá que sigamos ayudando, Shaoran...”
-Shaoran: “Por supuesto que no...”

Sakura lo mira y se sincera con él.

-Sakura: “Shaoran, yo... quiero decirte algo, pero no quiero que pienses mal de mi hermano”
-Shaoran: “¿Qué sucede?”
-Sakura: “Después de leer el diario, mi hermano me reclamó que porque había salido contigo y que la culpa de todo la tenías tú. Yo me enojé mucho con él porque tú eres una gran persona, Shaoran. Es por eso me fui de mi casa... Gracias a la promesa que me hiciste, estoy convencida de que personas como tú hay pocas en este mundo. Hoy, lo acabo de comprobar, Shaoran... tus palabras me han reconfortado y me hicieron creer de nuevo. Por favor, no juzgues mal a mi hermano”
-Shaoran: “Tranquila... no lo voy a juzgar por el sólo hecho de que él te quiere, Sakura, tú eres su hermana y lo que él ha querido hacer es protegerte... por eso actuó así y lo entiendo. Quizás él te este buscando en estos momentos”
-Sakura: “En serio lo crees... nunca lo había pensado de esa manera. Sabes, él siempre me molesta y me dice monstruo, pero a pesar de eso, lo quiero mucho... él es la única familia que tengo desde que mi papá murió”
-Shaoran: “Oh, lo siento mucho Sakura...”
-Sakura: “No te preocupes, eso paso hace tres años, Shaoran... yo sé, desde el fondo de mi corazón que él está junto a mi madre”

Sakura se acuerda cuando salió de la Universidad después de que el Rector le diera la noticia de que no podía seguir estudiando. Ella recuerda con mucha nostalgia cuando sus padres se aparecieron ante ella y la consolaron.

-Sakura: “Sabes Shaoran, voy a llamar a mi hermano y le diré que pasaré la noche en esta posada, para que no se preocupe”
-Shaoran: “Sí... eso es lo mejor Sakura”
-Sakura: “Espérame aquí, iré a la recepción para llamarlo por el teléfono público”
-Shaoran: “Te acompaño...”
-Sakura: “No te preocupes Shaoran, nada me va a pasar, sólo tardaré un instante... tú espérame aquí, sí...”
-Shaoran: “De acuerdo...”

Sakura sale de su habitación, dejando sólo a Shaoran. En ese instante de soledad, él comienza a recordar lo que Sakura le dijo.

“Mi hermano me reclamó que porque he salido contigo y que la culpa de todo la tenías tú. Yo me enojé mucho con él porque tú eres una gran persona, Shaoran. Es por eso me fui de mi casa... Gracias a la promesa que me hiciste, estoy convencida de que personas como tú hay pocas en este mundo. Hoy, lo acabo de comprobar, Shaoran... tus palabras me han reconfortado y me hicieron creer de nuevo”

Al recordar las palabras de la camarera, el corazón de Shaoran le latió muy fuerte. Algo grande le estaba naciendo, algo que él sentía... por la noble Sakura.

-“Sakura es una de las personas más especiales que he conocido. No puedo evitar... el enamorarme de ella” pensaba Shaoran con la mirada cabizbaja “No sé si este sea el mejor momento para decirle” finalizó.

Quince minutos después, Sakura regresó a su habitación.

-Shaoran: “¿Cómo te fue?”
-Sakura: “Tenías razón Shaoran...”
-Shaoran: “¿En qué?”
-Sakura: “Él no está en mi casa, quizás salió a buscarme. Yo le dejé un mensaje en el contestador, para que no se preocupe. De todas maneras pienso ir mañana a casa, perdonarlo y seguir como si nada hubiera pasado”
-Shaoran: “Me parece bien... es una actitud muy madura de tu parte, Sakura”
-Sakura (sonriente): “Te agradezco... por no juzgarlo mal”
-Shaoran (nervioso): “Descuida, ya te dije que no hay problema. Además yo... no te dije una cosa Sakura...”
-Sakura: “¿Qué Shaoran?”

Esta vez, el que se sincera es el buen oficial.

-Shaoran: “Mis hermanas dijeron cosas terribles de ti. Yo no lo iba a permitir, sabes... yo... hice lo posible para defenderte, porque tú eres una chica de buenos sentimientos, bondadosa, llena de misericordia y de compasión por lo demás. Yo me fui de mi casa porque no quería seguir escuchando más...”

Sakura se quedó impresionada ante las palabras de Shaoran.

-Sakura: “En verdad... yo... no sé que decir Shaoran”
-Shaoran: “Yo tampoco... sabía que decir cuando me mencionaste lo de tu hermano, supongo que fue por esa razón que me animé a decírtelo”
-Sakura: “Por lo que veo, no le agrado mucho a tus hermanas, Shaoran...”
-Shaoran: “No te preocupes por ellas, Sakura... mucha gente te aprecia por lo que eres”
-Sakura (sonrojada): “Muchas gracias Shaoran...”

Tras observar sus las mejillas sonrojadas, él decide dejarla sola, pensando que la estaba incomodando.

-Shaoran: “Bueno, eso es todo lo que quería decirte, yo me voy a mi habitación, Sakura, para que puedas dormir”

Cuando Shaoran va hacia la puerta, es detenido sorpresivamente por Sakura, ella le cogía su mano derecha.

-Shaoran: “Eh, pero... ¿Qué sucede?”
-Sakura: “Sabes, nunca nadie se había expresado así de mí; no me imagine que tuvieras ese gentil concepto de mí”
-Shaoran: “De ninguna manera iba a permitir que ellas te insultaran... no me arrepiento de lo que dije, Sakura”
-Sakura (con las mejillas rojas): “De veras...”
-Shaoran: “Sí... ahora yo... ya quedé satisfecho por habértelo dicho”

Entonces, Sakura lo mira fijamente después de sus palabras.

-Sakura: “Fuiste muy valiente al hacerlo, Shaoran... pero, tengo la sensación de que tú quieres decirme algo más”
-Shaoran (sorprendido): “Eh... bueno yo... sí, pero creo que no es el...”
-Sakura (interrumpiendo a Shaoran): “Dímelo, por favor... quiero saber qué es”
-Shaoran: “Está bien...”

Shaoran se le acerca muy decididamente a Sakura y le confiesa todo.

-Shaoran (mirándola a los ojos): “Yo... yo estoy enamorado de ti, Sakura Kinomoto”

Al escuchar las palabras de Shaoran, Sakura se impresionó mucho y sus sentimientos se estremecieron bastante. Sin poder reaccionar, Sakura seguía mirando a Shaoran.

-Shaoran (apenado): “Dis... discúlpame... no quería incomodarte así... yo, no quería... mejor me voy a mi habitación... buenas noches”

Shaoran se retira de la habitación de la camarera, sin darle chance de que ella le diga algo. Sakura por fin se sacude de la fuerte impresión.

-“Shaoran.. está enamorado de mí” pensaba muy sonrojada “Él está enamorado de mí” volvía a pensar la mesera.

Shaoran entró a su habitación, pensando en lo que pasó. Se fue a verla con el propósito de saber ¿Qué es lo que sentía por ella? y terminó confesándole su amor por ella.
Aquella noche de lluvia, ni Sakura ni Shaoran pudieron conciliar el sueño, pensando en el sentimiento que estaba de por medio. Sakura estaba echada boca abajo encima de su almohada, pensando en Shaoran. El policía le había confesado que sentía algo por ella, y ella aún no puedo creerlo.

-“¿Por qué? porque me siento así.. es la primer vez que siento los latidos de mi corazón tan fuerte.. acaso será por lo que me dijo.. él siente algo por mí y yo... no he sido capaz de responderle... pero ¿Qué me hace sentir así?... acaso es porque él es mi amigo y porque es una gran persona” decía en su mente la confundida Sakura.

A la par con la camarera estaba Shaoran, sintiendo la misma confusión.

-“No sé si habrá sido prudente decirle en esos momentos, pero... le dije la verdad y ya no puedo retroceder el tiempo... estoy enamorado de ella... lo mejor que me ha pasado es haberla conocido... me pregunto ¿Qué pensará?...” se quedaba pensativo mientras miraba el oscuro cielo por la ventana.

Sakura y Shaoran tuvieron un día lleno de emociones aquel día. Para empezar, la alegría que sintieron por aquella tarde con los niños. Luego, la furia y la incomprensión que pasaron por el infame artículo de un diario local.
A pesar de la desazón que ambos sentían, lo que experimentaron en aquella posada se debió gracias a un sentimiento que invitaba a que sus corazones se unieran... amor.
A la mañana siguiente, Shaoran, que aún estaba en su cama, escuchó de improviso que alguien tocaba la puerta de su habitación. Él se levanta a abrir la puerta. Cuando abre, se da con la primera sorpresa de aquel día.

-Shaoran (sonrojado): “Sa... Sakura... Buenos días...”
-Sakura (mirándolo): “Buenos días Shaoran...”

El rostro de Sakura tenía claras muestras de que no ha tenido una buena noche, al igual que el policía.

-Sakura: “Pedí a la encargada que trajeran el desayuno a tu cuarto, Shaoran...”
-Shaoran: “Oh, en serio, gracias... no te hubieras molestado”
-Sakura (contenta): “No es ninguna molestia, Shaoran... yo... quiero desayunar contigo y disfrutar de tu compañía”
-Shaoran (nervioso): “Bueno... yo... pasa adelante Sakura, no te quedes afuera”
-Sakura (sonriente): “Sí...”

Sakura entra a la habitación de Shaoran. Su actitud estaba extraña; es como si estuviera buscando el momento oportuno para hacer algo.
Cuando Shaoran sale del baño después de haberse aseado, lentamente, ella se le acerca, hasta estar junto a él.

-Shaoran (extrañado): “¿Qué sucede...?”

Sakura aproxima su rostro al de él y, sin pensarlo dos veces, le da un beso al sorprendido Shaoran. Al hacer eso, ella le dio una respuesta a Shaoran, correspondiendo su amor.
Las dudas se habían terminado en aquella mañana. Ambos estaban unidos por sus besos. El amor por fin los unió.

-Sakura (mirando a Shaoran): “Esta es mi respuesta, Shaoran...”
-Shaoran (mirando a Sakura): “No sabes cuanto deseaba poder sentir un beso tuyo... pasé toda la noche... imaginándomelo, Sakura”
-Sakura: “Y yo.. pasé toda la noche pensando ¿Cómo sería enamorarme de una persona como tú, Shaoran...? Ahora me dio cuenta... de que es lo mejor que me ha pasado en la vida. Te amo, Shaoran...”
-Shaoran: “Yo también te amo... Sakura”

Ellos se besan nuevamente. El valiente policía y la bondadosa camarera vivían un tierno idilio que les hizo olvidar los malos ratos que habían pasado el día anterior.

A partir de esos momentos, ya no los unía la lotería ni el dinero, a partir de esa mañana los unió... el amor.

DarkSyaoran
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