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LA LOTERIA DEL AMOR Capítulo 16: Shaoran y Sakura ante el juez

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LA LOTERIA DEL AMOR Capítulo 16: Shaoran y Sakura ante el juez

Mensaje por DarkSyaoran el Vie Ene 22, 2010 8:26 pm

Una nueva mañana abría paso en Tomoeda City, trayendo consigo el segundo día del juicio hacia Sakura y Shaoran. Lo primero que resaltaba en la primeras planas de los diarios de la ciudad era justamente lo que había sucedido el día de ayer en el juzgado civil. Mientras que en la portada del diario amarillista The Tomoeda Voice decía lo siguiente: Policía y camarera de la lotería a juicio por abusivos y ambiciosos. Según este diario, Shaoran maltrataba a sus propias hermanas y Sakura maltrataba a los clientes del restaurante. En este diario, daban por hecho que ellos dos perderían el juicio.
En cambio, en el diario The Tomoeda Post donde trabajaba Nakuru Akisuki, respaldaban a Sakura y a Shaoran con la portada que decía: Policía y Camarera en juicio absurdo e injusto. Según su diario, Nakuru describe que las hermanas del policía pretenden quitarle el dinero que su propio hermano, generosamente, le había obsequiado a la camarera.
Pero, las opiniones estaban divididas y la gente prefería leer el diario rival que el diario de la responsable pero alocada Nakuru Akisuki.

El juicio les llegó a ellos por sorpresa, teniendo dos días para preparar todo para el día en que se realizaría. Eso los hizo estar en desventaja, porque las hermanas de Shaoran habían tenido una semana para planear ¿Qué deben decir? ¿Cómo deben de actuar? Además de preparar sucios métodos para ganarse la atención del jurado, cosa que habían logrado en el primer día del juicio. Uno de esos sucios métodos eran las declaraciones del anterior jefe de Sakura, el Sr. Ashihiro. Para que él aceptara darles una mano a las hermanas Li, ellas le ofrecieron que si le ganaban el juicio a su hermano, harían lo posible para regresarle el restaurante que Sakura había comprado.

Eran las 9:30 de la mañana y, en el juzgado civil, la segunda audiencia del juicio estaba por comenzar. En el lugar de los demandantes mostraban rostros de malicia y seguridad en que ganarían, mientras que, en el lugar de los demandados, Sakura y Shaoran se alimentaban de sus esperanzas y del amor que sentían y siempre contando con la ayuda y la plena confianza de aquellos seres queridos que conocen como son en el fondo.
El juicio había comenzado. El primero en declarar era el oficial Li Shaoran. Un policía de la corte le lee el juramento.

-Policía de la corte: “Jura decir la verdad y nada más que la verdad”
-Shaoran: “Lo juro...”

Después de haber jurado, Shaoran mira a Sakura y ella le regresa la mirada con una sonrisa.
Naoko Yanagizawa se le acerca a su defendido para comenzar a interrogarlo.

-Naoko: “Sr. Li, cuéntenos todo lo que ocurrió aquel día que ganaron la lotería y lo que pasó cuando sus hermanas se enteraron que usted había compartido la mitad del billete con la Srta. Kinomoto...”
-Shaoran: “Aquel día, llegué de casa fatigado después de atender una emergencia policial en un hospital. Recuerdo que mis hermanas, en vez de saludarme, me pidieron el billete de la lotería. Estaban ansiosas y obsesionadas por tener ese billete. Luego, me dispuse a cocinar cuando mi hermana Feimei se enfadó mucho porque me había equivocado con un número que había escogido. Después de eso, en la televisión se anunciaron los números ganadores que coincidieron con los nuestros”
-Naoko: “Y después de todos esos sucesos, fue cuando se acordó de la promesa que le hizo a la Srta. Kinomoto, cierto”
-Shaoran: “Así es, mis hermanas no lo tomaron de buena manera, sino todo lo contrario ellas me obligaron a no cumplir con mi promesa y no le diera nada”
-Naoko: “Entonces, fueron sus propias hermanas las que lo obligaron a no cumplir su promesa a la Srta. Kinomoto”
-Shaoran: “Así es...”
-Naoko: “Pero, aún así, usted decidió cumplir aquella promesa, verdad...”
-Shaoran: “Sí...”
-Naoko: “Cuéntenos ahora ¿Cómo conoció a la Srta. Kinomoto”
-Shaoran: “Fue un día en que mi compañera, la sargento Li Meiling fuimos a comprar el boleto, aquel mismo día que gané la lotería junto con mis hermanas. Después de comprar el billete en la tienda Yamachi, mi compañera tenía hambre y el Mc´Donald´s quedaba a cinco calles de donde estábamos, así que le sugerí que, después de tener el billete de la lotería comprado, fuéramos al restaurante que estaba al frente de la tienda y que yo pagaría la cuenta. Fue en ese restaurante llamado Domo Arigato donde conocí a Sakura Kinomoto”
-Naoko: “¿Cómo le nació la idea de prometerle a la Srta. Kinomoto compartir la mitad de su premio?”
-Shaoran: “Ese día, ella había tenido un mal día, debido a su iracundo jefe. Después de que mi compañera y yo pedimos nuestras órdenes, el radio sonó y teníamos que atender una emergencia... como sólo habíamos pedido dos refrescos, me acerqué a ella para pagar la cuenta. En eso, vi en mi billetera que tenía para pagar la cuenta, pero no tenía para darle propina. A pesar de que ella me quería dar los refrescos gratis, le dije que le daría la mitad de lo que ganase en la lotería debido a la que no podía darle la propina”
-Naoko: “El día en que usted y sus hermanas ganaron la lotería fue el mismo día que le hizo la promesa a la Srta. Kinomoto”
-Shaoran: “Sí...”
-Naoko: “Eso es todo señoría... no tengo más preguntas”

Naoko había acabado con su interrogatorio. La declaración de Shaoran había sido clara y eso produjo nuevos aires tanto para la abogada como para sus defendidos. Sakura se la pasaba recordando aquel inolvidable día en que conoció al policía.
A pesar de la poca calma y tranquilidad que había, el abogado Miyamoto se dispuso a comenzar su interrogatorio.

-Jack Miyamoto: “Sr. Li... usted alega que fueron sus hermanas las que la obligaron a ceder en su promesa con la Srta. Kinomoto”
-Shaoran: “Sí, ellas deben saberlo...”
-Jack Miyamoto: “Bueno, si usted lo dice... pero, contésteme algo, cuando le dijo a sus hermanas de la promesa que le hizo a la camarera ¿Estaba usted armado?”
-Shaoran: “Ese día, llegué fatigado después de atender una emergencia, así que estaba con el uniforme puesto”
-Jack Miyamoto: “¿Estaba usted armado o no, Sr. Li?”

Naoko se levantó de su silla para protestar.

-Naoko: “PROTESTO, SU SEÑORÍA... que tiene que ver el hecho de que mi defendido esté armado o no”
-Jack Miyamoto: “Intento probar algo su señoría...”
-Pieryoshi Akinari: “No a lugar... conteste la pregunta Sr. Li”
-Shaoran: “Sí, pero jamás la saque de mi funda”
-Jack Miyamoto: “Según las declaraciones de sus hermanas, usted las amenazó para que compartieran el billete con la Srta. Kinomoto. Pienso yo que la única manera que el Sr. Li amenazara a sus hermanas, a tal punto que llegara a tenerles miedo es por intermedio de su arma”
-Shaoran (algo molesto): “No, no es cierto... yo jamás las amenacé. Fueron ellas las que me querían obligar a no llevar a cabo mi promesa. Yo sólo les dije que hiciéramos lo correcto”
-Jack Miyamoto: “Es obvio que nadie va a creer que a usted lo obligaron, ya que usted tenía el arma”
-Shaoran: “Ya le dije que yo no saqué mi arma. Nunca la saco de su funda cuando estoy en casa. Nunca utilizaría mi arma para amenazar a mis propias hermanas”
-Jack Miyamoto: “Entonces, usted sigue alegando que jamás amenazó a sus hermanas, cierto”
-Shaoran: “No...”
-Jack Miyamoto: “Niega también que les ha gritado y las haya maltratado”
-Shaoran: “Yo jamás... yo jamás...”
-Jack Miyamoto: “Recuerde que está bajo juramento”

Jack Miyamoto conseguía confundir a Shaoran, haciendo que sus declaraciones sean dudosas ante el jurado.

-Shaoran: “Bueno, una vez, cuando le sujeté fuertemente el brazo a mi hermana Shiefa”

Entonces, después de las palabras del policía, el abogado le acerca su mirada con una expresión molesta como si lo que Shaoran había dicho fuera algo que lo enfadara.

-Jack Miyamoto (molesto): “No más preguntas... su señoría”

El juez Pieryoshi Akinari ordena un descanso después del interrogatorio hacia el oficial Li Shaoran.

-Pieryoshi Akinari: “Tendremos un receso de veinte minutos antes del interrogatorio a la Srta. Sakura Kinomoto”

Sakura, Shaoran y su abogada, Naoko Yanagizawa, estaban reunidos y charlando en un pequeño despacho.

-Shaoran (molesto): “Rayos... caí en su trampa. Ese abogado es muy astuto”
-Naoko: “Cálmate Shaoran...”
-Sakura: “Sí Shaoran... cálmate. Aún no han ganado el juicio”
-Naoko: “Sí, Shaoran... ahora todo depende del testimonio de Sakura”
-Shaoran (golpeando con su puño la mesa): “No, no puedo estar tranquilo, sabiendo que quizás ellos hagan lo mismo contigo, Sakura”

Sakura lo mira, comprendiendo lo que él sentía. Ella trató de calmarlo con un tierno abrazo.

-Sakura: “No te preocupes Shaoran, ya verás que todo saldrá bien...”
-Shaoran: “Confiaré en que así sea”
-Sakura: “Tú me hiciste creer que todo lo que habíamos hecho eran cosas buenas... Yo también voy a confiar en que saldremos de todo esto Shaoran, para continuar ayudando a las personas, no importa como”
-Shaoran: “Da por hecho que siempre estaré a tu lado, ayudándote... Sakura”

Después de tales palabras reconfortantes y de aliento, ambos se besan.
La abogada Naoko deleita su mirada al verlos.

-“Que tiernos son... voy a ser lo posible para el veredicto esté a favor de ellos” pensaba Naoko mientras los miraba como se besaban.

Los veinte minutos del receso habían terminado. El interrogatorio hacía Sakura estaba por comenzar. El abogado Miyamoto era el primero en comenzar.

-Jack Miyamoto: “Srta. Kinomoto... Describa sus circunstancias económicas antes de que el Sr. Li amablemente le ofreciera la mitad de las ganancias de sus hermanas”
-Sakura: “Luchaba por pagar mis estudios universitarios...”
-Jack Miyamoto: “No es cierto que debía dos bimestres en su universidad que equivale a 800 yenes...”
-Sakura: “Bueno, lo que pasa es que...”
-Jack Miyamoto (interrumpiendo a Sakura): “Conteste sí o no...”
-Sakura: “Técnicamente... sí”
-Jack Miyamoto: “Y no es cierto que el mismo día que el Sr. Li le ofreció la mitad de su boleto, usted debía de pagar ese dinero...”
-Sakura: “Sí... pero... fue sólo el destino”
-Jack Miyamoto (dudando de Sakura): “Sí... el destino...”
-Sakura: “Sí... en serio”
-Jack Miyamoto: “Ahora dígame... ¿Cuáles eran sus relaciones con el Sr. Li cuando le ofreció compartir el boleto de sus hermanas?”
-Sakura: “No lo había visto nunca”
-Jack Miyamoto (dudando otra vez): “Ah, no... mmm”
-Sakura: “Es verdad...”
-Jack Miyamoto: “Describa sus relaciones con el Sr. Li en estos momentos...”

Sakura mira el rostro de Shaoran por varios segundos para inspirarse en lo que iba a responder.

-Sakura (con una voz dulce y con sus ojitos brillando de amor): “Lo amo más que a nada en el mundo...”

La expresión en la mirada de Shaoran también reflejaba lo mismo, él la ama con todo su corazón. Ante esto, el abogado saca de su portafolios una hoja de papel.

-Jack Miyamoto: “Srta. Kinomoto, tengo en mi poder la declaración del Sr. Iko Ashihiro su antiguo jefe, estoy en lo correcto”
-Sakura: “Sí...”
-Jack Miyamoto: “Bien... con esta declaración podemos salir de dudas en cuanto al día que conoció al Sr. Li Shaoran... Según el Sr. Ashihiro, usted mostraba interés por el policía cuando llegó, tanto, que se la pasó charlando con él hasta la hora que él se fue... también dice que usted actuaba raro, como si usted se le estuviera insinuando... ¿Qué me dice al respecto?”
-Sakura: “No, es falso...”
-Jack Miyamoto: “Al leer la declaración del Sr. Ashihiro, puedo deducir que usted sabía que él tenía en su poder un billete de lotería y mostró interés por el dinero, por esa razón, su comportamiento insinuante hacia el policía, cierto...”
-Sakura (indignada): “No... eso es mentira”
-Jack Miyamoto: “Ah, no... veamos Srta. Kinomoto. El Sr. Li le ofrece la mitad de su boleto y luego se enamora de él. Dígame ¿Acaso usted busca apoderarse de toda su fortuna?”
-Sakura: “No, eso no es cierto...”

Naoko Yanagizawa no soportó que el trato del abogado Miyamoto a su defendida.

-Naoko: “PROTESTO SU SEÑORÍA... ¿Cuál es el objeto de todo esto?”
-Jack Miyamoto: “Ambición... por parte de la Srta. Kinomoto”
-Pieryoshi Akinari: “No a lugar”

Sakura tampoco soportó el vil interrogatorio del abogado de las Hermanas Li.

-Sakura (molesta): “Está insinuando lo que creo que pienso...”
-Pieryoshi Akinari: “Por favor, Srta. Kinomoto...”
-Sakura: “Tratan de probar que soy una busca – fortunas o peor, él y los medios....”
-Jack Miyamoto: “Srta. Kinomoto... cálmese por favor...”
-Sakura (dirigiéndose al jurado): “He trabajado duro desde que mi padre murió... y por fin algo maravilloso me pasa... conozco un hombre que es inteligente, gentil, lleno de compasión... con sólo conocerlo ha cambiado mi vida y no es por los millones, es porque... me hizo creer de nuevo que... la gente sencilla es decente... y sabe, no voy a permitir que un abogado mal pensado presente nuestras relaciones como algo sucio y asqueroso”

El abogado Miyamoto parecía no inmutarse ante la molestia de la camarera. Él seguía adelante con su descargo.

-Jack Miyamoto: “Muy conmovedor, Srta. Kinomoto... podemos continuar”

Sakura sólo lo miró molesta. Desde su asiento, Shaoran y la abogada Yanagizawa no podían hacer nada para ayudarla.

-Jack Miyamoto: “Pasemos a otro punto... ahora cuéntenos sobre aquella noche en la posada Bahía Plaza...”
-Sakura: “Aquel día, llegaba a mi casa después de visitar a Shaoran, cuando mi hermano me mostró un diario donde habían publicado cosas desagradables de Shaoran y de mi. Después de eso, discutí con mi hermano, traté de hacerlo entender que Shaoran no era como él lo describía, y al no convencerlo, me fui de mi casa, triste y sin rumbo. Aquella noche, iba a llover y busqué un sitio donde pasar la noche”
-Jack Miyamoto: “Y es allí donde vio al Sr. Li y pasó la noche con él en aquella posada, verdad...”
-Sakura (molesta): “No, no es de la manera que usted piensa. Entré a esa posada para registrarme, Shaoran vino segundos después de que entré. Él me dijo que también había discutido y que se fue de su casa. Ambos nos sorprendimos mucho al terminar en el mismo lugar...”
-Jack Miyamoto: “Es interesante, pero difícil de creer Srta. Kinomoto... ¿Acaso usted pretende hacernos creer que todo esto fue una casualidad”
-Sakura: “Si, créalo o no... todo lo que pasó fue por pura casualidad”
-Jack Miyamoto: “Su argumento es algo fantasioso Srta. Kinomoto, yo tengo una mejor, sabe... yo creo que, el mismo día que oficial Li Shaoran huyó de su casa, ya que sus hermanas unieron valor para detener sus abusos psicológicos. Y, en esa misma noche, él la llamó a usted para pasar la noche juntos y lejos de sus familias. Entonces, usted pensó que era una buena oportunidad para... ganarse su confianza, para luego tener el privilegio de formar parte de una familia multi-millonaria, verdad...”

Sakura cayó en el juego del despreciable abogado.

-Sakura (casi llorando): “No, ya no siga... nada de lo que usted dice es cierto”
-Jack Miyamoto: “Ah, no... entonces que quiere que piense, que fue una casualidad. Por favor...”

El abogado aprovechó la caída emocional de Sakura para ganarse al juez y al jurado.

-Jack Miyamoto: “Respóndame... ¿Qué motivos la llevaron a comprar el restaurante del Sr. Iko Ashihiro...?”
-Sakura: “Yo la compre... por mis clientes especiales”
-Jack Miyamoto: “¿A que se refiere con sus clientes especiales?”
-Sakura: “A la pobre gente que no podía pagar la cuenta...”
-Jack Miyamoto: “Se refiere a la gente de mal vivir, vagabundos, personas que eran oportunistas”
-Sakura: “No... ellos eran gente cuyas vidas les dejó de sonreír, personas que no tenían a nadie en esta ciudad; son gente humilde, sabe... no voy a dejar que usted los llame gente de mal vivir”

Un ejemplo de lo que Sakura había mencionado era la Sra. Kaho, que, después de quedar en la quiebra y de perder el lugar donde vivía, se refugiaba en la calle por varios meses, hasta el día que encontró a la noble camarera. Otro ejemplo era el Sr. Günter, que vivía en Tomoeda desde que la guerra terminó. Sin amigos ni conocidos, el Sr. Günter vivía una vida de vagabundo, hasta que conoció a Sakura.
Pero, ante esto, el juez principal Pieryoshi Akinari se puso enérgico con ella.

-Pieryoshi Akinari: “Srta. Kinomoto... le hago recordar que usted pertenece a la parte demandada; así que no está en condiciones de exigir nada durante su interrogatorio”
-Sakura (indignada): “Pero...”
-Pieryoshi Akinari: “Por favor... sólo conteste las preguntas del juez Miyamoto...”

Sakura no tenía ninguna opción... más que contestar.

-Pieryoshi Akinari: “Puede continuar, Sr. Miyamoto”
-Jack Miyamoto: “Según la declaración del Sr. Ashihiro, usted compró el restaurante como venganza y para dejar a este pobre trabajador público en la calle”
-Sakura: “No, no fue así... yo le compré el restaurante de acuerdo a la cantidad que pidió por ella”
-Jack Miyamoto: “Y ¿Cuánto fue la cantidad que él pidió?”
-Sakura: “Quinientos mil yenes...”
-Jack Miyamoto: “Se ve que usted no es experta haciendo negocios, Srta. Kinomoto... ya que, según la hipoteca del restaurante del que es usted dueña, está cotizada sólo en cien mil yenes...”
-Sakura: “Para comprar el restaurante, tuve que pagar lo que él pidió”

El interrogatorio de Sakura fue más largo que el de Shaoran y sus hermanas. Además de eso, a cada momento era víctima de las artimañas del abogado.

-Jack Miyamoto: “Sr. Kinomoto.. ¿Desde cuando sintió algo por el oficial Li Shaoran?”
-Sakura (algo molesta): “Tengo que contestarle a eso...”
-Pieryoshi Akinari: “Le reitero que debe responder a las preguntas del abogado”

Sakura no quería contestar porque sabía que cada cosa que decía, el abogado Miyamoto sabría como utilizar sus mismas palabras en su contra, como vino ocurriendo en casi todo su interrogatorio.

-Sakura: “Fue... en la posada”
-Jack Miyamoto: “Segura de lo que dice... según la prensa, usted tuvo muchas salidas con dicho oficial”
-Sakura: “Fue inesperado... él me dio mucho apoyo moral”
-Jack Miyamoto: “Apoyo moral...”
-Sakura: “Sí, yo estaba triste por la discusión que tuve con mi hermano. Él me consoló con sus palabras, aconsejándome que debía de perdonar a mi hermano. Después de eso, él me confesó que estaba... enamorado de mí. No le di una respuesta sino hasta la mañana siguiente”
-Jack Miyamoto: “Entiendo... se la pasó toda la noche imaginarse como sería formar parte de una familia millonaria y tener una vida llena de lujos, no es así...”
-Sakura (molesta): “No... eso no es verdad. Yo me enamoré de él no por su dinero, sino (mirando a Shaoran) porque él es una persona de buen corazón, por lo que es... y es por esa razón... que lo amo con todas mis fuerzas”
-Jack Miyamoto: “Que Ud. no se enamoró por su dinero, sino por sus buen carácter. Sí, como no... pero que conveniente. Sabe, hay mejores maneras de ganarse la atención del público... y la de usted es muy patética. Eso es todo su señoría, no más preguntas...”

De esa manera tan áspera, terminó el interrogatorio a Sakura. Los resultados tampoco fueron buenos para la camarera ya que estaba entristecida y frustrada, debido a las deshonestas preguntas y comentarios del juez Miyamoto.
Shaoran se dirige hacia ella para tranquilizarla, para luego, llevarla hacia el lugar de los demandados, donde estaba su preocupada Naoko Yanagizawa.

Sus hermanas los veían con miradas burlonas y maliciosas. Aquel triste espectáculo las llenaba de alegrías guardadas.

El juez principal, Pieryoshi Akinari se dispone a hablar.

-Pieryoshi Akinari: “Muy bien Señores y señoras presentes en esta sala... debido a que ambas partes ya no tienen mas testigos de descargo, doy la autorización pertinente al jurado para que puedan llegar a un veredicto”

El juicio estaba a puertas de terminar, sólo faltaba que los miembros del jurado lleguen a dar un veredicto. Ése mismo día se terminaría todo para ambas partes. Al ver que todo estaba en su contra, aquel veredicto se había convertido en la última esperanza para el policía y la camarera.
En esos momentos, a Sakura y Shaoran sólo les quedaba... esperar y confiar.

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