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LA LOTERIA DEL AMOR Capítulo 17: La tristeza de Sakura

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LA LOTERIA DEL AMOR Capítulo 17: La tristeza de Sakura

Mensaje por DarkSyaoran el Vie Ene 22, 2010 8:29 pm

El juicio estaba llegando a su parte definitiva y concluyente; tanto el oficial Li Shaoran como la camarera Sakura Kinomoto habían declarado ante el jurado, siendo víctimas de las infamias del abogado Jack Miyamoto. Sin más testigos de descargo, el juez ordenó que el numeroso jurado realice la consulta al respecto, para que ellos dictaminen un veredicto que diera fin al juicio.
El jurado había pasado a un cuarto donde discutirían el caso y el posible veredicto. Las hermanas Li se mostraban ansiosas e impacientes, por más que su abogado les pedía tranquilidad. Mientras que, la otra cara de la moneda se veía en Sakura, Shaoran y su abogada; tranquilos, confiados, teniéndose el uno al otro, mientras que su abogada, Naoko Yanagizawa confiaba en que ellos tendrían el veredicto a su favor, tenía la idea de que, sería injusto que personas como ellos tengan el desagradable infortunio de perder el caso.

Mientras tanto, a las afueras del Juzgado Civil, la reportera Nakuru Akisuki, utilizaba su mejor virtud; ella informaba a los ciudadanos lo ocurrido en el juicio del policía y la camarera con total seriedad y transparencia.

-Nakuru Akisuki: “En un dramático testimonio, Li Shaoran fue catalogado por el abogado de las hermanas Li, Jack Miyamoto como un policía abusivo y manipulador. Mientras que, Sakura Kinomoto fue descrita como una caza fortunas y ninfomaníaca... el veredicto es esperado esta misma tarde”

La sargento Li Meiling, que se encontraba cerca de ella, no pudo creer lo que pasaba con su compañero y amigo Li Shaoran.

-“Ay Shaoran.. Kinomoto, me hubiera encantado estar a su lado, apoyándolos” pensaba Meiling con mucha resignación de no haber estado junto con ellos.

Las palabras de la honesta reportera fueron escuchadas por casi toda la ciudad; y de hecho que también en el restaurante de la camarera, donde sus indignados conocidos no ocultaban su fastidio.

-Touya (molesto): “Ese abogado, cómo se atrevió a calumniar a mi hermana...? Grr”
-Yukito: “Cálmate Touya, yo también estoy indignado, pero conocemos muy bien a Sakura, sabes que lo que dice ese abogado es falso...”
-Tomoyo: “Sí, joven Touya, aquel abogado sólo trata de ganar el juicio de la manera más sucia”

Pero no sólo Yukito y Tomoyo pensaban lo mismo... los clientes especiales de Sakura también le daban su cálido apoyo.

-Sr. Günter (con voz alta): “Debemos apoyarr a Sakurra...”
-Hanao: “Ella nos necesita...”
-Sra. Kaho: “Sí, acuérdense de lo que ella hizo por nosotros”
-Hanao: “Es hora de que hagamos algo por ella”
-“Esto va porr ti, mi pequeña niya” murmuraba el Sr. Günter con su todavía acento alemán.

Todos gritaban Sakura, Sakura, Sakura... a cada segundo, señal de que todos deseaban que Sakura gane el difícil juicio. Touya no podía creer que ellos le tenían tanto cariño a su hermana. Tomoyo y Yukito pasaron de estar indignados por todo lo que se dijo de Sakura en el juicio, a estar alegres y profundamente conmovidos por la acción de los clientes.
Mientras tanto, en la mansión Hiragizawa, el millonario Eriol se preparaba para algo que sólo él sabía de que se trataba.

-Spi (algo intrigado): “Le ocurre algo...”
-Eriol: “No exactamente... recuerdas que me sugeriste que si podíamos hacer algo por Sakura y el policía...”
-Spi: “Sí, lo recuerdo... y también recuerdo que usted dijo que no podíamos hacer algo por ellos, que no era el momento y que todo siguiera su camino”
-Eriol: “Sí... pero esta vez, la espera terminó...”
-Spi: “Lo dice en serio”
-Eriol: “Sí...”
-Spi: “Y ¿Qué planea hacer?”
-Eriol (con una expresión misteriosa): “Paciencia, mi querido Spinnel Sun, pronto lo sabrás. No sabes cuanto nos vamos a divertir”
-Spi: “Conociéndolo, ya me imagino...”

El misterioso Eriol Hiragizawa y su pequeño guardián salieron de la enorme mansión y se subieron a una limosina bien pulida, parecía un espejo con ruedas, el rumbo que ellos tomaron era desconocido; sólo Eriol sabía a donde pensaba dirigirse.
Ya eran las 3:00 p.m. en el Registro Civil. Había transcurrido casi 1 hora y ½ desde que los miembros del jurado entraron al cuarto donde tenían que decidir el veredicto final.
El tiempo para el jurado se había acabado, ya no podían extralimitarlo más. Ante esto, es obvio que ellos ya se habían inclinado por el lado que ganaría el juicio, aunque no se sabía si ellos actuaban por conciencia o no.
Segundos después, ellos salen y se dirigen al estrado donde habían estado desde que se inició el juicio.
El juez Pieryoshi Akinari mira su mirada al jurado y les hace la petición respectiva.

-Pieryoshi Akinari: “El jurado tiene el veredicto...”
-Representante del Jurado: “Sí, su señoría...”

Un policía del Juzgado se acerca hacia el representante del jurado. Él le da al oficial un papel donde estaba la votación de todos los miembros. Luego, el policía se la entrega al juez.

-Pieryoshi Akinari: “Hum... ya veo. Puede el jurado tener la amabilidad de decir ¿Cuál es el veredicto?”
-Representante del Jurado: “Sí, su señoría...”

Era el momento que ambas partes (la demandante y la demandada) estaban esperando.

-Representante del Jurado: “Fallamos a favor de las Hermanas Li en todos los cargos..”
-Pieryoshi Akinari: “La corte le agradece al jurado su servicios... se levanta el caso”

Fuutie, Fanren, Shiefa y Feimei estallaron de alegría. Su abogado, Jack Miyamoto se quedó conforme con la labor que hizo; una labor muy vil que ninguno de los presentes pudo ver, excepto los demandados y su abogada.
Por otro lado, el ánimo de la camarera había decaído considerablemente.

-“No puedo creerlo... no, no puede ser” pensaba la triste Sakura.

Cuando Shaoran intentaba consolarla, ella (que estaba profundamente sorprendida y con el dolor en su corazón al saber que perdieron el juicio), se levantó, cogió su bolso y corrió lo más rápido que pudo hacia la puerta. La reacción de Sakura había tomado por sorpresa al policía.

-Shaoran (gritando): “Sakura...!!! Sakura...!!!”
-Naoko Yanagizawa (gritando también): “¿Sakura, qué haces? Regresa...”

Sakura no respondía (o no quería responder) a los gritos del policía y de la abogada.
Al ver la puerta abierta, Sakura sale de la sala, aunque al salir, se topa con los hombres de la prensa. Ellos la ven y se dirigen hacia ella para querer entrevistarla. Para evitar el encuentro con ellos, ella se dirige al lado contrario de ellos, donde pudo divisar una escalera donde no había nadie, y corre hacia ella siendo perseguida por los periodistas.
Shaoran que, junto con su abogada, hacían lo posible por salir de la sala, ya que varias personas y reporteros se ponían al frente, dificultándoles el paso.

-Shaoran (gritando): “Sakura...!!!”

Cuando Shaoran sale de la sala, es atrapado por los insistentes periodistas, pero a él sólo le importaba encontrar a Sakura. Shaoran mira por todos lados, pero no la encuentra.
Después de eso, él se aproxima al gran balcón, y desde allí, pudo ver que ella estaba en el primer piso corriendo, escapando del acoso de los periodistas. Sakura quería salirse del lugar, y casi lo estaba logrando... pero tenía que pasar un obstáculo, la reportera Nakuru Akisuki.

-Shaoran: “¡¡¡Sakura...!!! Espera, no te vayas...!!! ¡¡¡Sakura...!!!”

Pero sus gritos eran inútiles, ella se había ido del Juzgado (después de burlar a la honesta reportera) sin mirar ni hacer caso de los gritos de Shaoran, la persona que más quiere en su vida.

A las afueras del recinto, donde ya no había nadie persiguiéndola, Sakura se detuvo para llorar triste y desconsoladamente, recordando lo que había sucedido en el juicio y con la frustración que representa para ella el haber perdido el juicio con las hermanas de su querido Shaoran.
Y, hablando de ellas, ni se inmutaron de lo que había sucedido con la camarera como también de su hermano menor. A ellas sólo le importaron ser entrevistadas por la prensa y celebrar su triunfo en el juicio.

-Reportero: “Señoritas... ¿Cómo se sienten al haber ganado el juicio a su propio hermano? “
-Feimei: “Estamos todas felices”
-Fuutie: “Sí, se hizo justicia...”
-Fanren: “Sí, mi hermano por fin tuvo su castigo...”
-Shiefa: “Y no sólo él, la camarera pagó el precio de su ambición”
-Nakuru Akisuki: “Y ustedes no creen que las cosas que hicieron su hermano y la camarera fue por puro altruismo y buena fe...”

Tras la pregunta algo comprometedora de Nakuru, el abogado Jack Miyamoto responde.

-Jack Miyamoto: “Por favor señores, esto no es una conferencia de prensa... hubo un veredicto a nuestro favor, eso es todo... estamos felices por eso”

La alegría de las 4 hermanas no era para menos, ellas ahora tenían más dinero que antes, eran dueñas de seis millones y ½ de yenes aproximadamente. Desgraciadamente, su nueva fortuna se debió a que Sakura devolvió el dinero que Shaoran le había regalado sin importar lo que ella haya gastado, y no sólo eso, también se apoderaron del dinero que le pertenecía a Shaoran, en pocas palabras, su parte de la lotería. A partir de ese cruel momento, Sakura y Shaoran ya no tenían nada.

Al salir del Juzgado Civil, Shaoran se encuentra con su fiel compañera, la sargento Li Meiling. Él se encargó de contarle todo lo ocurrido a la oficial.

-Meiling (sorprendida): “¿Qué...? ¿Cómo que Kinomoto escapó?”
-Shaoran: “Sí, Mei... ella corrió hasta irse del juzgado. Parece ser que se sintió muy mal por el hecho que hayamos perdido el juicio”
-Meiling: “Sí, y no la culpo...”
-Shaoran: “Ni yo tampoco...”
-Meiling: “Quizás ella haya regresado a su restaurante”
-Shaoran: “Es probable...”
-Meiling: “Yo estoy segura que sí. Anda Shaoran, vayamos al restaurante de Kinomoto”
-Shaoran: “Mmm... está bien”

Meiling y Shaoran se subieron al patrullero, para dirigirse al restaurante Lisha Arigato, y dar con Sakura. Pero, al llegar a dicho comedero, se dan con la desagradable sorpresa de que Sakura no estaba allí. Shaoran y Meiling estaban hablando con Tomoyo Daidouji, la mejor amiga de Sakura.

-Shaoran (preocupado): “¿Qué...? No puede ser... ella no está aquí”
-Tomoyo (también preocupada): “No oficial, ella no ha ”
-Meiling: “Pero ¿A dónde se habrá ido...?”
-Shaoran: “Mmm... si no está aquí, quizás este en su casa...”
-Meiling: “Sí, es cierto... es el único lugar donde puede estar...”
-Shaoran: “La llamaré...”
-Tomoyo: “Mejor lo haré yo oficial, por lo triste que está, quizás no tenga ganas de responderle...”
-Meiling: “Sí Shaoran, tiene razón, deja que ella se haga cargo y la llame...”
-Shaoran: “Está bien...”

Al rato, Tomoyo se va hacia el teléfono del restaurante. Ella marca en el dial un teléfono que no necesariamente era el de la casa de su amiga Sakura. Tomoyo estaba llamando a un número que pertenecía a uno de los celulares que le regaló a Sakura.
En casa de Sakura, Kero era el que contestaba.

-Kero: “Aló... eres tú Sakura”
-Tomoyo: “No Kero, soy Tomoyo... dime ¿Está Sakura contigo?”
-Kero: “No, ella no está aquí...”
-Tomoyo (preocupada): “No puede ser...”
-Kero: “Acaso pasó algo, Tomoyo... dime ¿Qué le pasó a Sakura?”
-Tomoyo: “No estoy segura, Kero... el oficial Shaoran dice que ella huyó del Juzgado, y que se encontraba triste porque perdió el juicio”
-Kero (sorprendido): “Y ahora ¿Qué haremos Kero?”
-Kero: “Debemos encontrarla Tomoyo.. yo saldré a buscarla, me guiaré de su presencia mágica para hallarla...”
-Tomoyo: “Es una buena idea, Kero... espero que des con ella”
-Kero: “Yo también lo espero Tomoyo... quiero que le avises a su hermano, acuérdate que él siempre va acompañado por Yukito. Él también puede ayudar a localizarla, porque tanto Yue como yo podemos sentir su presencia mágica...”
-Tomoyo: “De acuerdo Kero, lo haré...”
-Kero: “No te preocupes Tomoyo... la encontraremos”

Tomoyo cuelga el teléfono y se dirige inmediatamente a donde estaban Shaoran y la oficial Meiling.

-Shaoran: “Y ¿Qué pasó...? ¿Está ella en su casa...?”

Tomoyo le respondió moviendo la cabeza de derecha a izquierda.

-Shaoran (angustiado): “No, no puede ser... si ella no está allí, entonces en donde está”
-Tomoyo: “Me gustaría saberlo, oficial... para no dejarme llevar por la preocupación”

En eso, una brillante idea se le manifestó a la sargento Meiling.

-Meiling: “Ya sé... me comunicaré a la central por la radio y ordenaré a las unidades que la busquen por todo la ciudad, si es posible”
-Tomoyo: “Lo dice en serio”
-Shaoran: “Pero Meiling...”
-Meiling: “No es el momento de pensar en el reglamento, Shaoran... Kinomoto está perdida, recuerdas... no seas tonto”
-Shaoran: “Esta bien.. está bien... no te enfades. Gracias a tu idea, podemos peinar toda la ciudad hasta encontrarla”
-Tomoyo (con su rostro preocupado): “Ay, oficiales... encuéntrenla, por favor. Se los encargo mucho...”
-Shaoran: “Descuida, prometo que la encontraré...”
-Meiling: “Debemos irnos Shaoran...”
-Shaoran: “Sí...”

Al irse Shaoran y Meiling, la preocupada Tomoyo Daidouji se dirige hacia donde está el hermano de Sakura para decirle que ella había desaparecido. Por obvias razones, él y Yukito dejaron de hacer sus cosas para salir a buscarla.

La noche cayó en Tomoeda City y Sakura Kinomoto no aparecía. Ni Shaoran ni Meiling ni su hermano, ni siquiera los 20 patrulleros que estaban dispersos por casi toda la ciudad han podido encontrarla. Lo mas extraño de todo esto es que, su guardianes, Kero y Yue (con su identidad falsa: Yukito) tampoco la podían encontrar. Ellos no podían sentir la presencia mágica de su dueña. Algo pasaba, quizás algo o alguien interfería con sus poderes.
En el pequeño departamento de la sargento Meiling, Shaoran y ella estaban preparados para una pequeña cena; al menos, Meiling era la que mostraba mayor interés por comer, en cambio Shaoran, no podía dejar de pensar en la persona que más amaba en su vida, Sakura Kinomoto... ante su ausencia, él se sentía miserable y vacío al no encontrarla.

-Shaoran: “Ni siquiera sé en donde está... ni siquiera sé por donde empezar a buscarla”
-Meiling: “Tranquilízate Shaoran... ya verás que Kinomoto aparecerá”
-Shaoran: “Esto es un infierno Meiling, no puedo creer que, de un momento a otro, todo esto cambiaría. Ojalá nunca hubiera comprado ese billete de lotería”
-Meiling: “No digas eso Shaoran, si tú no hubieras comprado ese billete, te aseguro que no la hubieras conocido. Siempre pensé que tus hermanas eran unas locas engreídas, pero nunca me imagine que te harían esto, Shaoran...”
-Shaoran: “Sí, tienes razón... el dinero las ennegreció por completo ”
-Meiling: “Quizás ya no tengas dinero, Shaoran... pero sé que vas a volver a trabajar en lo que más te gusta”
-Shaoran: “Estaré bien... no te preocupes. Para mí eso no es importante”

Terminada la conversación con Meiling, Shaoran se acuesta en el sofá para poder dormir pero él no podía conciliar el sueño, la luz de la luna le daba en su rostro, torturado por la preocupación que sentía por Sakura.

A la mañana siguiente, Shaoran despierta y, de inmediato, se alistaba para salir a la calle y seguir buscando a Sakura. Él estaba confiando en que ella aparecería.
En casa de la camarera, su hermano Touya y Yukito habían pasado una mala noche, buscando a Sakura, pero eso no fue motivo para que salieran muy temprano a seguir en su búsqueda. Cuando ellos salieron, Kero se disponía a llamar por teléfono a Tomoyo.

-Tomoyo: “Aló...”
-Kero: “Hola Tomoyo, soy yo...”
-Tomoyo: “Hola Kero... pudiste encontrar a Sakura”
-Kero: “No Tomoyo... algo extraño ha pasado el día de ayer”
-Tomoyo: “Dime ¿Qué cosa fue lo que pasó?”
-Kero: “No he podido sentir la presencia mágica de Sakura”
-Tomoyo (sorprendida): “¿Qué...? Estás seguro...”
-Kero: “Sí, es como si ella no estuviera en Tomoeda City”
-Tomoyo: “Es imposible Kero, ella no se pudo haber ido así.. Y ahora ¿Qué haremos? Estoy tan preocupada por ella”
-Kero: “Todos lo estamos, Tomoyo... hoy, su hermano salió temprano junto con Yuki”
-Tomoyo: “Y no sólo ellos, el oficial Li y su compañera también nos están ayudando a buscarla”
-Kero: “Eso es bueno... yo seguiré buscando Tomoyo, nos mantendremos en contacto”
-Tomoyo: “Sí claro, muchas gracias Kero...”

En ese mismo momento, en el patrullero 84, Meiling y Shaoran continuaban buscando.
Después de casi una hora de una hora de búsqueda, ellos se detuvieron en una bodega para calmar los ánimos con un café.
Cuando Shaoran salió de aquella bodega con el café en mano, observa los numerosos diarios que estaban en un mostrador. En la primera plana del diario The Tomoeda Post decía lo siguiente: Policía y Camarera pierden Mientras que, en el sensacionalista diario The Tomoeda Voice publicaron lo siguiente: La justicia tarda, pero llega... las hermanas Li le ganan el juicio a su hermano abusivo y a la ambiciosa camarera. A pesar de tal titular, Shaoran ni se inmutó en ello, estaba enfocado en encontrar a Sakura.
Después de la visita a una bodega, Shaoran y Meiling se dirigían al restaurante Lisha Arigato para ver si había noticias de Sakura.
En ese mismo instante, en las orillas de la Bahía de Tomoeda City, una persona estaba mirando el tranquilo mar, las olas y las aves marinas.
Aquella persona era Sakura. Ella había pasado la noche en aquel lugar donde Shaoran le confesó sus sentimientos... en la posada Bahía Plaza.
Ella estaba aún triste. En sus ojos verdes, se le podía ver que había estado llorando por mucho tiempo y su rostro tenía señas de que había tenido una mala noche.
A pesar de su tristeza, Sakura tenía pensado volver junto con sus conocidos, que tanto la quieren y se preocupan por ella. Ella no quería preocuparlos ni un instante más.
En eso, en el techo de un edificio que estaba distante de donde ella se encontraba, estaba alguien observándola; una persona que la conoce muy bien.

“Veo que ya estás mejor, querida Sakura... espero que estés preparada”

DarkSyaoran
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