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LA LOTERIA DEL AMOR Capítulo 19: Una pareja mágica

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LA LOTERIA DEL AMOR Capítulo 19: Una pareja mágica

Mensaje por DarkSyaoran el Vie Ene 22, 2010 8:38 pm

La misión de la camarera se estaba complicando debido a que el tsunami (que era detenido por una gran muralla de hielo) se estaba resquebrajando. Si esto seguía, el tsunami rompería el muro congelado por la presión que ejerce sobre éste y seguiría su peligroso avance hacia Tomoeda City. Mientras Sakura estaba determinada en impedir que la gran ola llegue a la ciudad, Shaoran ya estaba cerca de la bahía. Él no pararía de correr hasta llegar hacia donde está Sakura.
En casa de la camarera, Touya y Yukito habían regresado. Ellos aun estaban buscando a Sakura, sin saber por lo que estaba pasando Touya grita su nombre, pero no había respuesta.

-Touya: “Al parecer... Sakura no ha regresado...”
-Yukito: “¿En dónde estará?”
-Touya: “Tampoco ha dejado mensaje en el contestador automático”
-Yukito: “Descuida Touya... seguiremos buscándola hasta encontrarla”
-Touya: “Sí Yuki... te lo agradezco... subiré a cambiarme de ropa”
-Yukito: “Está bien...”

Yukito prendía la T.V. mientras esperaba a Touya. Cuando en eso, el pequeño Kero aparece, haciendo que Yukito vuelva a su verdadera identidad: Yue.

-Kero: “Veo que no han podido encontrar a Sakura”
-Yue: “Y eso que recorrimos ½ ciudad”
-Kero: “Yo tampoco he tenido noticias de ella, ya que Tomoyo aun no me ha llamado”

En cuanto a Tomoyo, debido a que Shaoran y Meiling ya conocían el secreto de Sakura, se había olvidado de llamar por teléfono a Kero. Ella (junto con la sargento Meiling) aún continuaban en medio de un terrible tráfico que se había formado debido al panizo que sentían los ciudadanos de Tomoeda City al saber que un tsunami se acercaba.
Los guardianes de Sakura estaban muy desconcertados al no saber nada de ella.

-Kero: “Y lo más extraño de todo esto es que... no puedo sentir su presencia ¿Por qué no lo intentas tú, Yue? Quizás tengas más suerte que yo”
-Yue: “Muy bien... lo haré”

Yue hace uso de sus poderes, pero los resultados son desalentadores.

-Yue: “No... yo tampoco puedo sentir su presencia. Por más que lo intente, no logro encontrarla. Es como si hubiera desaparecido de la ciudad”
-Kero (molesto): “No... eso es imposible. Sakura no pudo haber desaparecido”

La conversación entre Kero y Yue fue interrumpida por el corte noticioso que se transmitía en vivo y en directo.

-Nakuru: “Seguimos desde la bahía para informarles que el ángel que apareció sorpresivamente en la ciudad y que tiene la clara intención de evitar que mucha gente muera ahogada, ha creado una enorme muralla de hielo, deteniendo el avance del tsunami hacia la ciudad”

La sorpresa invadía a los guardianes de Sakura después de escuchar el corte noticioso de Nakuru Akisuki.

-Kero: “Eh, que fue lo que dijo... un ángel”

La sorpresa fue mayor cuando Yue ve la imagen de aquel ángel.

-Yue: “Es Sakura...”
-Kero: “SAKURA... Sí, es ella”
-Yue: “Está usando la carta Vuelo, por eso piensan que es un ángel”
-Kero: “Y no solo está a usando Vuelo, sino también a Hielo”
-Yue: “Esto es extraño... si Sakura está usando su magia. ¿Por qué no hemos sentido su presencia?
-Kero: “Tienes razón...”

En eso, una idea inquieta a Yue.

-Yue: “Tengo la corazonada de que alguien está detrás de todo esto”
-Kero: “Alguien, pero... ¿Quién?”
-Yue: “No lo sé... pero es alguien con poderes mágicos. De eso puedo estar seguro”
-Kero: “Crees tú que sea un enemigo”
-Yue: “Definitivamente, eso es una opción”

Yue se acercaba a la verdad, pero no podía confirmarlo. Si ellos no podían detectar la presencia de su dueña es debido a la magia de Eriol Hiragizawa. Él no quería que sus guardianes interfirieran en su plan.

-Nakuru: “Pero... algo está pasando con la gigantesca ola congelada... grandes trozos de hielo se han desprendido, cayendo al mar”
-Kero (preocupado): “Oh, no... Sakura está en problemas. La magia de Hielo no es suficiente para detener ese tsunami. Y ahora ¿Qué haremos?”
-Yue: “Sé que el camino es largo, pero será mejor que te adelantes. Yo iré después junto con Touya”
-Kero: “Le dirás al hermano de Sakura en donde se encuentra”
-Yue: “Sí, aunque con sutileza...”
-Kero: “Muy bien... me adelantaré”

Cuando Kero sale de la casa, Yue vuelve a su identidad falsa, Yukito. Segundos después, Touya bajaba de las escaleras con mucha prisa.

-Yukito: “Estás listo...”
-Touya: “Sí, pero... aún no tengo idea por donde empezaremos a buscar”
-Yukito: “Mmm... ahora que lo dices, porque no vamos a la bahía para empezar”
-Touya: “¿A la bahía?... Sí, es una buena idea. Vayamos...”

Mientras Yukito y Touya se dirigían a la bahía, Sakura continuaba con su difícil deber; aún sin saber que hacer, ella buscaba una solución, como también, una carta mágica adecuada para dar fin al peligroso tsunami. El tiempo pasaba y la gigantesca ola seguía rompiendo el colosal muro, dificultando las cosas a la camarera.
Ante esto, Eriol Hiragizawa tuvo otra idea, ya que no había previsto el que Sakura no mostrara reacción ante tal situación.

-“Lo siento, querida Sakura... a pesar de todo, tuviste una excelente idea, pero, estoy obligado a hacer algo que no me gusta... créeme, no es nada personal, pero tus intentos aún son insuficientes. Espero que logres resistir hasta que llegue a ti la ayuda que necesitas”

Eriol levanta su báculo mágico y lo señala hacia donde está Sakura.

-Nakuru: “¿Qué piensas hacer, Eriol?”
-Eriol (mirando a Nakuru): “Observa...”

El báculo mágico brilla, señal de que Eriol había empezado a usar su magia... en Sakura.
El efecto de ese poder era casi instantáneo, ya que ella comenzaba a sentirse mal. Una extraña sensación la invadía.

-“¿Qué... qué me está pasando? Siento... siento como si me estuvieran triturando. Algo me... está debilitando... se ve van las fuerzas. No, ahora no... tengo... tengo que evitar que...” pensaba Sakura muy agitada.

La magia de la carta Vuelo se había ido en ella debido al poder de Eriol Hiragizawa.
Sakura se debilitó mucho y no pudo evitar caer al mar. Ahora sí, ella estaba en serios problemas.

-Nakuru: “Pero... ¿Por qué has hecho eso? Era necesario que lo hicieras”
-Eriol: “Sí, era necesario... si ella quiere salir de esto, deberá demostrar de lo que es capaz”
-Nakuru: “Y ¿Cómo crees que lo va a hacer? Si lo único que haces es poner su vida en peligro”
-Eriol: “Estoy consciente de eso... pero, en un principio te pedí que confiaras en mi”

Nakuru aún no comprendía ni entendía lo que Eriol estaba haciendo ni porque lo hacia. Pese a los reproches, Eriol mantuvo la calma característica en él.
Él sabia que tarde o temprano Nakuru se daria cuenta de sus verdaderas intenciones.

Dentro del casi cristalino mar, Sakura se hundía más y más, pero seguía aferrándose, pese a que disminuía en ella la fe.

-“Aún estoy débil... no tengo fuerzas. Quizás... este sea mi fin... que tristeza.. no puedo... no puedo hacer nada para protegerlos... les he fallado... Shaoran.. hermano... Tomoyo... perdónenme... los quiero mucho”

Sakura cerró sus ojos en señal de resignacion; todo estaba perdido para ella.

De pronto, algo le sujeta la muñeca de su mano izquierda y la jala fuertemente, evitando que ella siga hundiéndose.
Sakura estaba siendo llevada por aquel sujeto hacia la superficie.

Ya en la superficie, el sujeto que salvo a Sakura de morir ahogada se dio a conocer. Era el valeroso oficial Li Shaoran.
Afortunadamente, él llegó a tiempo; desde la orilla, Shaoran vio como Sakura cayó al mar, así que, sin perder el tiempo, se sumergió en el mar en su auxilio. De no haberse bajado del patrullero cuando la sargento Meiling no podía avanzar debido al terrible tráfico, otro hubiera sido el destino de Sakura.

Shaoran forcejeaba contra la corriente marina para llevar a Sakura hacia la orilla. Ella estaba desmayada y pareció no reaccionar. Esto preocupó a Shaoran. Presenciando atentamente la oportuna aparición del policía se encontraba Eriol Hiragizawa. Por alguna razón se sintió aliviado al ver que Shaoran rescato a Sakura, si que, cesó su magia sobre ella.

-Eriol: “Supongo que ya estás satisfecha, verdad... Sakura está a salvo, gracias a ese oficial”
-Nakuru: “Ahora entiendo... debilitaste a Sakura porque sabias que aquel policía vendría a ayudarla. Tú ya lo sabías, lo tenías todo planeado, verdad Eriol...”
-Eriol: “En efecto... y todo esto no se hubiera logrado si no fuera por ti”
-Nakuru (confundida): “Yo... ¿A qué te refieres?”
-Eriol: “A que el oficial vio la transmisión que hiciste y vino hasta aquí para ayudar a Sakura”
-Nakuru: “Es cierto... conque por eso pediste que trajéramos una cámara de T.V.”
-Eriol: “Así es...”
-Nakuru: “Pero, si el oficial lo h visto... naturalmente que casi toda la ciudad también”
-Eriol: “Es algo que ya me lo esperaba, pero no te preocupes.. ya verás que eso no tiene nada de malo”
-Nakuru: “A veces no te entiendo”
-Eriol (sonriendo): “Sí, ya lo sé...”

Al ver a Shaoran y a la desmayada Sakura en la orilla, Eriol le pide a Nakuru que haga algo. Pero, no era cualquier petición, ya que formaba parte de su plan.

-Eriol: “Ahora que están en la orilla... Grábalos...!!!”
-Nakuru (sorprendida): “Eh, pero... ¿Por qué quieres que los grabe?. Ahora ¿En qué estás pensando?”
-Eriol: “Y no sólo quiero que los grabes con tu cámara. Quiero que toda la ciudad se entere que ellos pueden hacer magia”
-Nakuru: “Pero... Eriol”
-Eriol: “Haz lo tuyo, Nakuru... y verás los resultados”
-Nakuru (suspirando resigandamente): “Está bien... haré lo que me pides”
-“A partir de ahora, las cosas para ellos... van a cambiar” pensaba Eriol mientras se acomodaba los lentes.

Era evidente que un momento crucial se estaba acercando tanto para la camarera como para el oficial, producto de la misteriosa actitud de Eriol Hiragizawa.

En ese instante, Nakuru Akisuki enfoca el lente de la cámara de T.V. hacia Shaoran y Sakura, cumpliendo así con la petición de Eriol Hiragizawa.
En la orilla, Shaoran hacía todo lo posible por reanimar a Sakura.

-Shaoran (moviendo a Sakura): “Sakura... Sakura despierta... despierta. Vamos...”

Afortunadamente, su insistencia tuvo su recompensa. Sakura abrió los ojos lentamente y empezó a toser. Ella expulsaba agua por su boca, pero no era de peligro, Sakura estaba a salvo. Por fin el oficial dejó la preocupación de lado tras haberla encontrado y auxiliado.

-Shaoran: “Sakura... Sakura ¿Estás bien?”
-Sakura (recuperándose de a pocos): “Sha... Shaoran... e... Eres tú?”
-Shaoran: “Sí Sakura, soy yo... dime ¿Te encuentras bien?”

Cuando ambos se ponen de pie, Sakura mira a Shaoran con sus ojos entristecidos, sin importarle que su secreto fuera o no descubierto; la camarera se dejó llevar por sus sentimientos hacia el policía.

-Sakura (llorando): “Shaoran... Shaoran. Perdóname...”
-Shaoran: “Tranquila... cálmate, ya pasó...”

Sakura abrazó a Shaoran con todas sus fuerzas, mientras que él, además de abrazarla también, la consolaba e intentaba devolverle la tranquilidad.
Por varios segundos, sus húmedos cuerpos se hacía uno sólo, debido al gran amor que ellos sentían.

-Shaoran: “De manera que el ángel que vi en el edificio Nakai eras tú, Sakura”
-Sakura: “Sí Shaoran... use mi magia para rescatar a ese pobre hombre que estaba a punto de caer”

Ahora que Shaoran conoce su secreto, Sakura, en vez de sentirse entre la espada y la pared, se sintió aliviada sin cargas ni preocupaciones.

-Sakura (abrazando a Shaoran): “Perdóname por no habertelo dicho, Shaoran.. es que... sentí miedo, mucho miedo de que tal vez pienses que soy una amenaza por mis poderes mágicos. Yo... yo uso mi magia para ayudar a las personas y para cosas buenas y para...”
-Shaoran (poniendo un dedo en los labios de Sakura): “Shuuuu... cálmate, no tienes que darme ninguna explicación... te creo Sakura... es más, no eres la única que siente eso”
-Sakura (confusa): “¿Eh? Que no soy la única que lo siente. Pero ¿Qué quisiste decir con eso?”
-Shaoran: “Verás... yo”

Como un secreto ya estaba revelado, faltaba que el otro salga a la luz: el de Shaoran.

-Shaoran: “Yo también... tengo poderes mágicos”
-Sakura (impresionada): “En... en serio, tú también puedes hacer magia, Shaoran”
-Shaoran (con una sonrisa timida): “Sí... quieres que te lo demuestre”

Tal como lo hizo con la mejor amiga de Sakura, Tomoyo Daidouji, el buen oficial hace aparecer su espada mágica y no solo eso, le enseña a la asombrada Sakura sus poderosas cartas chinas.

-Shaoran: “Al igual que tú, yo también uso mi magia para ayudar a la gente y para casos de emergencia que requiera salvar vidas. Te das cuenta Sakura... lo mucho que tenemos en común”

En esos momentos, cuando las palabras de Shaoran parecían dominar el sentir de la camarera, Sakura recordó cuando su hermano mayor le leía el diario y le narraba acerca de un policía que destacaba por su heroísmo, valor y sentido común.

-Sakura: “Entonces, tú... tú eres aquel policía que rescató a una mujer con su hijo en aquel incendio, verdad...”
-Shaoran: “Sí, así es...”
-Sakura: “He escuchado varias de las nobles cosas que hiciste, Shaoran...”
-Shaoran: “Y todo fue gracias a la magia, Sakura... muchas vidas inocentes se han salvado”

Tras oír las sinceras palabras de Shaoran, Sakura por fin recuperó la alegría que perdió en el juicio. Y es que, cuando se está cerca de la persona que más quieres, el panorama cambia favorablemente, y todo eso se veía en la bondadosa camarera.

-Shaoran: “Que bueno que llegué a tiempo. De lo contrario, estuviera lamentando el perderte para siempre”
-Sakura: “Shaoran yo... yo pensé que jamás te volvería a ver”
-Shaoran: “Ahora que estoy junto a ti, te ayudaré en todo lo que pueda, ya que tenemos el mismo objetivo”
-Sakura: “Sí Shaoran... debemos evitar que ese tsunami inunde nuestra ciudad... y para lograrlo, tenemos que usar nuestros poderes”
-Shaoran: “Sí, lo sé... pero ¿Cómo lo detendremos? No existe nada en el mundo que pueda detener un tsunami”
-Sakura: “Sí, si la hay Shaoran, tenemos el poder para lograrlo. Sólo hay que encontrar la carta correcta que nos ayude a vencer la gran ola”

Mientras Sakura y Shaoran pensaban en cómo detener el tsunami, son observados por Eriol Hiragizawa y captados por la cámara de Nakuru Akisuki.

-“Me pregunto ¿Qué es lo que harán para detener el tsunami? Bueno, sea lo que sea, espero que lo hagan rápido, ya que el muro de hielo no resistirá mas la fuerza del tsunami y se romperá” pensaba.
-Nakuru: “Muy bien... ya los tengo enfocados. La cámara los está grabando”
-Eriol: “Bien hecho... ahora, haz lo que más sabes hacer”
-Nakuru: “De acuerdo... lo que tú digas”

Nakuru Akisuki se disponía a cumplir las órdenes de Eriol, aunque todavía dudaba de los resultados que esto traería.

-Nakuru: “Y siguiendo con la transmisión aquí en la bahía, hace unos instantes, el ángel cayó al mar por causas desconocidas (mirando a Eriol) pero, apareció un misterioso joven y lo rescató. Ahora ellos se encuentran en la orilla, muy cerca de donde me encuentro ubicada. Nuestra cámara se encargara de revelarnos ¿Quiénes son?”

La lente de la cámara de T.V. los enfoca claramente. Nakuru Akisuki, sin nada que temer, hace pública las identidades de nuestros conocidos. Ahora todo Tomoeda City se enterarán quiénes son de verdad.

-Nakuru: “Vaya sorpresa, gentil público... el misterioso ángel es nada menos que Sakura Kinomoto, la bondadosa camarera de la lotería. Y el joven que la rescató es el buen oficial Li Shaoran, el policía que le regaló la mitad de su premio a la señorita Kinomoto. Esto es... difícil de creer, estimados tele – espectadores, pero aquella pareja que hizo noticia en la lotería es la misma que capta nuestra cámara”

Naturalmente, la gente que aún se encontraba en sus hogares y en los alrededores de la ciudad habían visto atentamente la transmisión en vivo de la alocada reportera Nakuru Akisuki. Casi toda la ciudad se habían dado por enterado que tanto Sakura como Shaoran tienen poderes mágicos y que los usaban para protegerlos del tsunami.
En un pequeño apartamento ubicado en el corazón de la ciudad, un niño estaba observando por la T.V. la transmisión de Nakuru, uniéndose así con la demás gente.
En eso, algo llama grandemente la atención del pequeño infante en el preciso momento que la cámara de T.V. enfoca a Sakura y Shaoran en la orilla. El niño llama de inmediato a su madre (que se encontraba en medio de sus quehaceres cotidianos) invadido por la desesperación comprensible en un niño de su edad.

-Niño (algo efusivo): “M ami... mami, ven... tienes que ver esto?”
-Mamá del niño (algo contrariada): “¿Qué pasa hijo? ¿Por qué me llamas cuando estoy muy ocupada?”
-Niño: “Mira mami, en la televisión está el policía que nos rescató. Es él mami... es el oficial Shaoran”

Junto a su hijo, la sorprendida madre miró la clara imagen de Shaoran y compartió la alegría de su pequeño hijo.
Aquella madre y su hijo eran viejos conocidos de Shaoran, ya que él les salvó la vida de un incendio que se produjo en un Hotel. La valiente intervención de Shaoran le hizo ganarse la gratitud y los buenos deseos de ellos.

-Mamá del niño: “Sí hijo, tenías razón... es el gentil policial que nos salvó la vida. Seguramente él debe estar haciendo algo importante. Que te parece si oramos para que le vaya bien”
-Niño: “Sí mami...”

Por otro lado, cruzando cuidadosamente una avenida, un niño observa a una pequeña multitud de personas que estaban reunidas en la entrada principal de una tienda de electrodomésticos. Aquel grupo de personas veían en los televisores del mostrador de la tienda, el reporte en vivo de Nakuru.
Al encontrarse frente a la multitud y, después de atravesar a varias personas en su camino, el curioso niño mira por la T.V. la clara imagen de una personita que él conocía: Sakura.

-Niño: “Oh, vaya... pero si es ella... es la señorita corredora”

Entonces, aquel niño recordó el día que la camarera le salvó la vida, gracias a la carta Tiempo y a la corrida que dio para evitar que el niño fuera atropellado en medio de la avenida.
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-Sakura (con una sonrisa): “Oye niño, no es correcto que estés jugando sólo en la calle”
-Niño: “Discúlpeme Señorita”
-Sakura: “No hay problema, pero recuerda, las calles son muy peligrosas, así que no debes jugar en la calle ni cruzar la avenida, a no ser que estés con tus padres, si...”
-Niño: “Gracias por salvarme, Señorita...”
-Sakura (sorprendida): “Eehh, bueno yo... pero no se lo digas a nadie, me lo prometes”
-Niño: “Sí señorita...”
-Sakura (sonriente): “Adiós niño... cuídate”
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Cuando el niño terminó de recordar, le dio la sensación de que ese día que Sakura le salvó la vida fuera ayer. Desde ese día, él aún tiene en cuenta lo que Sakura le dijo y, por esa razón, es muy precavido cuando anda por las calles, sobretodo cuando cruza las avenidas.
Aquel niño decidió quedarse, junto a la pequeña multitud, para seguir observando lo que acontecía en la bahía... y con Sakura.
Y así, con cada minuto que pasaba, mucha gente se enteraba de la identidad de nuestra conocida y mágica pareja.

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